Almendro

miércoles, 30 de abril de 2008


Almendra
te has perdido

¡te me has perdido!

suave te has escabullido
a montar D's sabe qué
empresa arboriforme
en terrenos diamantinos

ya nadie saldrá a buscarte
carozo,
ya nadie
para encontrate
e n r a i z a d o
c u a n d o a y e r
e r a s u n p a r o x i s m o

que ahora se pierde en la raiz, en plena tierra diamantina.

Tercera persona


Procura de volverse
y de esperar la reversión
propicia para todos sus amaneceres

de terceropersonificarse
y huir terceropersonificado
como un repique de vacíos

para mirar de lejos
todos los ojos, todos
aires de revolución extramarina

como un reflejo
que acaricia para ser
para ser lejos en el cierre

Dislate


Es un dislate

DIS LA TE

la disección de todo aquello
que duerme con dolores oscuros

No hay poemas de amor
hay lápices filudos
como violines tristes
siempre siendo dagas
marcan el suelo al andar

Y en tanta colección
de juguetes que nos ensombrecen
hay un dislate esperando
que lo descostruyan
en días y días
quiere saber dónde creció
días y días

Paredes altas


cjnedsofeaefeakfhur
etbnoigpwejfwhrjo
reagreiorhgnrsigdgh
eariwstcampodefuerza

para no sentirte

vallavallavallavallavallavalla

para que no me alcances

Tanta inspiración maldita
si no es sólo una forma muerta
para acercar todo lo que quiero morir

sólo queda poner perros.

Todos los desiertos


Tan abajo
tan abajo

Si al menos pudiera viajar
a todos los lugares desiertos
eriazos

Es tan natural
que podría escribirte simplezas
y mezclar todas esas tardes
toda esa arena
en un verso pequeñísimo

Sueño con sangrar
y dejar patente tanta mancha
que se haga forma de sangre
escapada de ningún lugar
sobre el suelo inhóspito

Solo caminar por ahí
de paso por todas las calles
que nunca he caminado

jugando a olvidar
simplemente olvidar

tan sólo la simpleza de escribirte
todos los desiertos

descripción metódica
de todas las cuevas abandonadas
que hay en el mapa
todas abandonadas en setiembre
todas abandonadas por el sol

Canción abisal

martes, 29 de abril de 2008


Corre allá el sol al morir
sus brazos en la frontera
que en el palacio se vuelven 
sonidos, rumor amarillo de abismo

Es la canción popular
lenguas gigantes del mar
pelágicos nudos intranquilos
relamen los restos del plan

Y en la ovación de la falta
nace un goloso señor
con un vacío engastado
será el engreído de mamá

"Ya no te comas al sol
-le dijo al niño el dolor-
trépate al borde del mundo
ahí en que reflejas la carne del dios"

Algo se vuelve a calmar
duermen los fondos del mar
y las caricias que bien le prodigan
los astros le harán descansar

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Todo se vuelve un volver
gracias por aquella vez
cuando te erguiste encima de pliegues
gritando que habrás de comer



Romance en Hiroshima

lunes, 28 de abril de 2008


Eran paseo y eran temblor
amándose el uno y el dos
nada de humano había en sus ojos
de la mano por campos abiertos

Suelen crecer en el prado
flores pequeñas de seda
tomó una del borde y la puso
justo al centro de sus manos

Algo floreció un paso más allá
donde se besaron los mares
se recogió los pétalos gigantes
como faldas al cruzar el arroyo

Y guarecidos bajo su sombra
acordaron tácitamente dormir
cerrando sus ojos indivisibles
sus manos inalcanzables

Allí fue que todos volviéronse aves
que despertó el estruendo feliz
cuando todos los pactos se sellaron
un día blanco como luz de adentro

Aún recordaban abril
cuando el mundo seguía aquí
cuando el cielo los besó
cándido soplo de amor

Cálida se hizo la canción
navegaron al borde de un dios
suaves los sueños se fundieron
torre de futuro entre sus manos

El cielo ya se olvidó
de aquel botón que floreció
nada de humano hubo en los dos
ya no hay más nada tras la flor

El video del IPP Match 2007

viernes, 25 de abril de 2008


IPP Match 2007 from Carlos Zúñiga on Vimeo.

Decidió - decidirá


Nunca calla en su silbido
se revuelve y se transforma
para depositarse en las veredas
todas con sus curvas amordazadas

Si es que algún día vuelve a crecer
se nos nacerá en los finales de adentro
pero mientras surja de los sórdidos astrales
peregrinos descansados, no me mires...

Suele saltar al vagón
donde sabe que nadie la ve
se convierte en mujer de cardo color
cuadrado de relojes que se cansan

Si mañana decide nacer aquí
donde la forma se ha perdido al morir
y sigue siendo el sinfin de rampas amarillas
que se estrellan, no respires sobre el tul...

Sostenida al golpe mortal
se desenseña sola a callar
y se manifiesta en lenguas de tizón
que son caminos abrasantes

Engañaba a todas las mañanas
a redimir espacios conjuntos de nuez
troquel de cementerios avasallados
por las vidas futuras

Mas si ella decide mudar
todas los refugios brotados de su piel
encontrará en la manta sorderas celestiales
olvidos muy propicios para el parto...



un nosvemos


Todas las piletas serán pupilas
y todas los rombos anidarán en mi piel

mas

no es una manzana grave
que se destruye en tu piel con todos
los fuegos fatuos callejeros
la que me abre los paraísos de papel
la que me tose el futuro en la arena
como sacudiéndose gallinazos de sombra

eres tú

hierba que adormece nosvemos
cuando se unta en las alas




Aún


Aún te quiero
más allá del sueño y del cansancio
siempre son mariposas que no mueren
las que me quitan todo el sueño
pero aún t quiero
y habiendo sumando todos los socavones
todos los kilómetros de túneles vacíos
sé que me duele un precio injusto
que no estoy dispuesto
estoy dispuesto
no quiero pagar
pero quiero pagar y no sé
si en tanta vuelta haya un puente
de esos donde uno va a pescar cielo
de la bolsa de D's

Despiertan

martes, 22 de abril de 2008


Todos los ojos son miércoles
en el blanco todos los miércoles
y se pasan como ocho tuercas
ocho ruidos de hierro gris
hasta que, juntos unos con otros,
excusados por el frío,
se pegan y se retozan
como niños de nube
de los que despiertan los miércoles

El deporte de los ciegos


El deporte de los ciegos
es buscar palabras que se caen
el reto de las palabras que no suenan
que ruedan por las escaleras sin hablar
como palabras imaginarias
he ahí que las manos se vuelven
como oídos, rojos y pesados, nada huele
y frente a todos, las palabras –soltadas- se pierden
ya no se esconden en el piano
no es piano la palabra, es el silencio
el deporte es encontrarlas a todas ellas juntas
presas de los colores que se les imprimen cuando duermen

-¡”¿;?”,:(.)!-…


todos se rebelan contra los signos de puntuación en todos lados para muestra un botón nuestra profesora tila del ipp hace esfuerzos denodados en la medida de lo posible para que nosotros futuros redactores creativos aunque debo aclarar que somos lo menos los que vamos por esa ruta aunque también incluyo aquí a quienes tenemos experiencia en otros campos pero queremos variar demos sentido a las oraciones no escribamos como cavernícolas pero creo que es en vano no muchos muestran significativos avances y peor aun en clase se deslizan todas aquella preguntas llamadas de relleno es decir aquellas con la que alguien sumamente aburrido quiere dar a entender que esta absolutamente absorto en los keynotes de la profesora cuando no es así y termina por preguntar pachotadas

Así que, para cambiar esta situación, ya que la cumpleañera Mariale, -perteneciente a ese tipo de amigas que no tienen la preocupación de agenciarse un Lúaj (ahí va de taquito, Miguel Angel), reclaman por llegar tarde y ,encima de todo, no procuran guardar un vasito de whisky para el invitado ilustre- me viene diciendo que no hago nada por mejorar al mundo, ya que pertenezco a una casta de truhanes propiciadores de hambrunas y calamidades llamados publicistas, he decidido proponer otro vicio de la lengua escrita: la eliminación de espacios. Así, quienes no escriban con signos de puntuación podrán sentir lo que es leer un texto sin ellos… ¡ustedes saben quiénes son!

Hagamosunacampañamundialparaqueestainiciativatomecursoy,asi,podamosalfindemostrarque,cuandocadaunoescribecomoledalagana,perdemosesebeneficioescencialdellenguaje,queeslacapacidaddeteneruncodigocomundecomunicación.¡Nosotrospodemos!

Madrequema


Con cada hermana concepción o dolor
parto o muerte, allá todas las veces
se han aliado los cristales gigantes
de esos que miran cuando duerme la flor
todas calladas, recortando formas

Pero no resiste ningún cristal
a purgarse por aquella dama
que es el espacio insondable
pieza de ciclo que se esconde
tras la curvatura eterna

La madre que quema a sus hijos
que, delicada, irreencarnable, sublime
como todos los pétalos ignotos
se agencia de la voluntad inquebrantable
de morir mil veces en cada fuego

Mas, inextinguible como todas sus hermanas
tiene un paraíso distinto, de corolas caídas
en el que siembra geranios en el vértice
donde se pierden todas las vidas,
en donde nacen todas las muertes.

Finalmente no es nada sino pactos
de brotes, siegas y curas cenizas
que brinden a todas las ramas del sol
sus caminos inexorables
para abrazar todos los destinos

La noche no se deja ver


Te desAnudo
de todo eso que querías mudar

En todos los sueños posibles
que jamás se manifiestan

Porque la noche no se deja ver

Inseductible animala noirada
herida lipídica
droga insomne, adicta al trabajo
que no reditúa nada
como si de besos se tratase

Así que no hay más sueños
donde te arranque la Cobertura
mata densa de música
con la que siempre asocié
todos tus versos erráticos

Rayo cóncavo


Sueño de luz, como aquella vez
en la que una puerta nos impidió retroceder
rúbrica de cielo en esas manos
que cada día son una vuelta a tanto olvido

Y la sumatoria de todos los laberintos
te ha ennegrecido los palacios
abiertos como cuerpos entregados
a la búsqueda de promesas curativas

Todo es una pila de pasos reunidos
gran pira de veces desgastadas
todos surcos se hacen sin sonido
en el avance frente a puertas invisibles

Lento como cada hueso al verse
arrollado por tanto secreto
se vence, y en cada rayo cóncavo
una luz también deja de ser sueño

Como en una pobre Londres


Definió la estancia como un claustro de leche helada, un líquido que, malvado como todos los líquidos flotantes, se le adhería a los huesos. Y aún así, era el porche de los sueños idos, pues ya sin esperanza poco puede uno pensar para sí, excepto por la tibieza del olvido. Así relamió lo que ya había comido, presto para dormir, y soñó.

La fría libertad se zarandeaba huyendo de él, trepándose al limonero más alto del que alguien pueda dar fe. Sin ningún sentido de aguardar a que se encuentre expuesta, regresaba a dormir ya, pero fue envuelto por un pasado de manta tibia y corazón perenne, suficiente para olvidar su condición de exiliado, para unirse a la manada que no llevaba a ninguna parte.

Despertó para llorar, llorar por la leche, por las vueltas de su estómago desacostumbrado de comida, sollozó al sentir cómo el frío es más frío cuando está uno a merced de él, confinados ambos a la quietud del pórtico. En esos casos, la gelidez se retuerce sobre sus víctimas, constriñéndolas, drenándoles el futuro y reemplazándolo por dolores agudos, como caricias de dagas. La víctima entonces conoce en su imposibilidad de huir y se entrega al ballet de su congoja -como hizo él- y siguió llorando sobre aquello que quiso ser comida, que ahora es una irónica comparación con la tibieza humana.

Doncella provinciana

viernes, 18 de abril de 2008


Esa sonrisa era un rescoldo
madrugada que se dibuja
en tanto pensamiento
de la terrible conciencia
que me invade los rincones
de que la enfrentes con la bondad
propia de las doncellas provincianas

Toda una mueca de dolor
un espasmo de recordarte así
con el sol posado sobre el pecho
enredados en los sueños
que suelen huir todos blancos ellos
cada vez que se tropiezan con el alba

vuelta macilente


Tiendo a sentir que te dejo atrás
todas las vidas a la vez
y es así que prefiero recircularme
en la inmundicia de mis pérdidas
antes que asomarme al dintel
porque siempre es un día nuevo
pero siempre es ciclo y noche
que se ve apolillada de sueño
nos pervierte toda percepción
de temporalidad adormilada

Y si fue el antiguo y, hoy aquejumbrado
me recupero de los sueños que se fueron
veo allí mismo tanta vuelta en los ojos
que enmudece la virtud del la vanguardia
porque te veo partir, y en tu ventaja
de celador prevenido que se escuda ágil
rodeado de mañas, sé que ese ciclo no toca
la piedad de entendernos siempre el mundo
tan distinto, que nos recuece la comida tiesa